Ese dicho de que en Euskadi no hay quien ligue no es un mito ni un broma de 'Vaya semanita'. Es verdad. Y así lo demuestra un estudio elaborado por la marca de preservativos Control, quién si no. Los responsables del informe han llegado a una conclusión que ya se manejaba en la calle: en el País Vasco encontrar pareja es misión casi imposible. Pero precisan más: el peor sitio para intentar intimar es Bilbao.
La ciudad vizcaína tiene muchas virtudes, pero el de favorecer las relaciones entre personas no está entre ellos. Y eso que la villa no es muy grande y está encajonada entre los montes, pero parecer ser que eso de que el roce hace el cariño no se ajusta a lo que sucede en el Botxo. ¿No se lo creen? Pues serán de los pocos, porque el estudio lo deja claro. Cuatro de cada diez encuestados por toda la geografía española opina que a Bilbao no se puede venir a buscar pareja. Sí a museos, sí a salir de fiesta, sí a comer... pero nada de estrechar lazos.
Puede que también piensen que esto es cosa de los de fuera, que no entienden la idiosincracia de las relaciones bilbaínas, pero también yerran. Los propios vascos son los más críticos. Más de la mitad de los participantes en el estudio eligieron la villa como el lugar más difícil para que Cupido lance sus flechas. Y lo mismo pasa con nuestros vecinos navarros, que también han probado lo difícil que están las artes amatorias a orillas del Nervión. Otros que tampoco elegirán Bilbao como destino afrodisiaco son los andaluces y los murcianos, que han quedado muy desencantados con sus experiencias vascas.
La cosa tiene, al parecer, explicación. Según Nayara Manero, experta en Educación Sexual y Asesoramiento Sexológico, "el clima y el tiempo de una ciudad" influye mucho a la hora de relacionarnos con nuestros semejantes. Por eso, intentar echar las redes en "los núcleos de menor tamaño y las regiones frías del Norte" es como predicar en el desierto. Pero es que, además, el número de jóvenes independizados de sus padres en el País Vasco "está por debajo de la media" y así es difícil entablar relaciones, sean largas o esporádicas, apunta Manero,
Desinhibición
Pero ¿hay algún lugar fácil para encontrar nuestro medio limón? Pues parece ser que sí, y está a unos 400 kilómetros de Bilbao. Nuestras almas gemelas estarían a unas cuatro horas, es decir, a tiro de piedra, si atendemos a los resultados del estudio. Casi el 40% de los encuestados apuntó que Madrid era el lugar ideal para el ligoteo. "Las zonas con más oferta de ocio son más favorables para ello", subraya la experta.
Por eso Madrid es la reina para encontrar pareja. Aunque Barcelona, con su benigno clima y su playa le pisa los talones: el 39% de los participantes en el estudio revela que le fue bien en la Ciudad Condal. De todos los que han aupado a la capital de España a lo más alto del cajón son los propios madrileños los que más satisfechos están. El 72% solo tiene buenas palabras para su ciudad con respecto a este tema. Y los castellano-manchegos, los murcianos y los riojanos lo refrendan. El tamaño en este caso sí influye porque según Manero, en las grandes urbes hay "más anonimato y más desinhibición". Será que la clave de todo va a ser que en el norte somos tímidos.
Por Amanda Ruíz en el Correo.
(Lo he copiado por ahorrar los comentarios llenos de improperios, política y payasadas varias de personas ignorantes, así normal que en Bilbao no ligue nadie, Jesús de Nazaret se tuvo que ir a Palestina...). xD
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jueves, 27 de julio de 2017
viernes, 1 de julio de 2016
El Olor
He aprendido que lo más importante es el olor, la fragancia de la persona que quieres, pero no hablo del perfume o colonia que puede ponerse cualquiera.
Cuando escribo sobre algo así, suelo hacerlo desde un punto personal, pero realmente me he dado cuenta de que hablaba de situaciones personales que pueden tenerse con personas diferentes; lo que cambia ahora es algo más químico, más íntimo.
El olor comprende la compañía, la palabra, el diálogo, el perfume, la esencia, sus hormonas, sus ganas, su mirada o que se deje abrazar, su abrazo, sus caricias... cuando esa fragancia se va, una parte importante de nosotros se desmoraliza, se desmotiva, decae y por ello necesita un cambio que solemos trasladarlo al aspecto, a veces inducido por otra persona, o por querer cubrir nuestra tristeza ante "el desapego".
Hace un par de días me di cuenta al oler una sudadera que había prestado y que guardaba en su bolsa, al abrirla y sentirla a ella de alguna manera me sentía vigorizado pero triste, era consciente de que no estaba y de la decisión que tomamos, aun así me sentía contento porque su olor forma parte de mis más gratos recuerdos.
No va a cambiar nada, el olor se irá y el tiempo de "duelo" acabará en un momento, todos encontramos esa fragancia por la que suspirar y reír con un recuerdo, por ahora, he aprendido otra cosa. He aprendido lo que es tener Valor para afrontar una situación totalmente en contra y a Valorar no sólo a la persona y todo lo que aportaba, sino a algo tan sencillo como es el Olor y todo lo que representa.
¿Al cabo de un periodo, cambiará de lugar en la memoria?
Cuando escribo sobre algo así, suelo hacerlo desde un punto personal, pero realmente me he dado cuenta de que hablaba de situaciones personales que pueden tenerse con personas diferentes; lo que cambia ahora es algo más químico, más íntimo.
El olor comprende la compañía, la palabra, el diálogo, el perfume, la esencia, sus hormonas, sus ganas, su mirada o que se deje abrazar, su abrazo, sus caricias... cuando esa fragancia se va, una parte importante de nosotros se desmoraliza, se desmotiva, decae y por ello necesita un cambio que solemos trasladarlo al aspecto, a veces inducido por otra persona, o por querer cubrir nuestra tristeza ante "el desapego".
Hace un par de días me di cuenta al oler una sudadera que había prestado y que guardaba en su bolsa, al abrirla y sentirla a ella de alguna manera me sentía vigorizado pero triste, era consciente de que no estaba y de la decisión que tomamos, aun así me sentía contento porque su olor forma parte de mis más gratos recuerdos.
No va a cambiar nada, el olor se irá y el tiempo de "duelo" acabará en un momento, todos encontramos esa fragancia por la que suspirar y reír con un recuerdo, por ahora, he aprendido otra cosa. He aprendido lo que es tener Valor para afrontar una situación totalmente en contra y a Valorar no sólo a la persona y todo lo que aportaba, sino a algo tan sencillo como es el Olor y todo lo que representa.
¿Al cabo de un periodo, cambiará de lugar en la memoria?
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